Volvió de nuevo a hacer masajes, ya se recuperó de su lesión.
La semana pasada estuve por allí y me di un homenaje. Sus masajes son otra dimensión.
Para quien no conozca su forma de trabajar, decir que es atenta, simpática. Tiene mucha educación y un morbo y erotismo brutal. Cómo siempre digo una bomba sensual, digna de hacerle un monumento. Lo que más me gusta es que siente lo que hace y te lo transmite. Disfruta haciendo masajes y se implica al mil x mil.
Rebeca sigue dando mucha guerra y nosotros que participemos en esas batallas


